NUESTRO NOMBRE

Francisco Tomás y Valiente nació en Valencia el 8 de diciembre de 1932. Se licenció en Derecho, en su ciudad natal, en el año 1955. Fue profesor de las universidades de Valencia, Madrid, La Laguna, Salamanca y, finalmente, desde 1980 de la Autónoma de Madrid, mismo año en que ingresó en la situación de excedencia como consecuencia de su nombramiento como Magistrado del Tribunal Constitucional Español. Entre otras distinciones académicas, fue miembro del Instituto Internacional de Historia del Derecho Indiano desde 1972, elegido Académico de Número de la Real Academia de la Historia en 1989, Doctor Honoris Causa por la Universidad de Salamanca en 1995.

Entre sus nombramientos no académicos, destacan: Magistrado del Tribunal Constitucional en 1980 renovado en 1983, Presidente del Tribunal Constitucional por elección de sus miembros celebrada el 3 de marzo de 1986 (reelegido en 1989), miembro de la Comisión d'Arbitrage de la Conférence Pour la Paix en Yugoslavie por designación en 1991, Consejero Permanente de Estado desde 1995.

La amplia obra investigadora del Profesor Tomás y Valiente cuenta títulos de libros destacados como "Los validos de la Monarquía española del siglo XVII", "El Derecho Penal de la Monarquía absoluta (siglos XVI, XVII y XVIII), "El marco político de la desamortización en España", "La venta de oficios en Indias (1492-1606)", "La tortura en España. Estudios históricos", "Gobierno e instituciones en la España del antiguo régimen", "El reparto competencial en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional", "Códigos y constituciones (1808-1978)", y, finalmente, "A orillas del estado" publicado tras su muerte.

Casi retirado ya de la vida pública, Francisco Tomás y Valiente fue asesinado a las 10,48 horas del día 14 de Febrero de 1996 a los 63 años, mientras trabajaba en su mesa de Profesor de la Universidad Autónoma de Madrid. Todas las universidades españolas se vistieron de luto por el profesor Tomás y Valiente y en solidaridad con la UAM afirmaron en un manifiesto que "todos los universitarios de España, estudiantes, profesores y personal de administración y servicios, participamos en un solo esfuerzo, en la defensa de la vida y la tolerancia a través del conocimiento. Esfuerzo que se ve hoy reforzado, sin el odio que busca en nosotros el terrorismo cruel y cobarde, por la misma memoria de quien ha muerto a manos de los que niegan nuestra libertad y nuestra vida".

Francisco Tomás y Valiente murió por haber defendido la Constitución, por haber defendido durante toda su vida, y aún más visiblemente en la última etapa de su vida, el Estado de Derecho frente al Terror, y aún el Estado de Derecho frente a la Razón de Estado o Terrorismo de Estado, con el que tan bien se avienen los terroristas.

Francisco Tomás y Valiente murió por enseñar a hablar otro lenguaje: el lenguaje de la razón, que es el lenguaje de la Paz, que es el lenguaje de las gentes de bien.